La capilla de Adán y Eva se construyó unos años después de la Puerta Mayor, a partir de 1565, y es la primera etapa del nuevo recorrido diseñado por Galeazzo Alessi. Es una pieza arquitectónica pequeña, pero rica y monumental. Las columnas, el frontón, el pórtico, los estucos y los mármoles de la fachada se inspiraron en la arquitectura de la antigua Roma y fueron una novedad absoluta para el Sacro Monte: la capilla de Adán y Eva trajo a Varallo la última moda de Milán, por entonces una de las grandes capitales de las finanzas europeas. Imagínate ver hoy en las montañas valsesianas un edificio de Renzo Piano o Massimiliano Fuksas: este era el efecto que la arquitectura de Galeazzo Alessi debía producir a los visitantes de la época.