En Ghiffa, tranquilo pueblo situado en la orilla occidental del Lago Maggiore y rodeado del verde de las colinas, se encuentra un lugar que narra una historia de tradición, cultura y trabajo: el Museo del Cappello o del Sombrero.
Instalado en los espacios que antaño albergaban el Cappellificio Panizza (Sombrerería Panizza), activa desde 1881 hasta 1981, el museo recorre una extraordinaria historia de pasión, dedicación y labor silenciosa, centrada en la elaboración de una prenda de vestir aparentemente sencilla, pero que con el tiempo se convirtió en símbolo de estilo y calidad reconocidos a nivel internacional.
A través de imágenes, textos y objetos, el recorrido expositivo relata la historia de la fábrica, ofreciendo un viaje visual y táctil a un mundo hoy casi desaparecido, donde el oficio artesanal se transformaba en una verdadera forma de arte.
Junto al área productiva, donde se puede admirar una rica colección de sombreros de distintas épocas y estilos, el museo permite descubrir antiguas técnicas de trabajo: desde el soldado al teñido, desde el moldeado al enmarcado y el pulido, con herramientas y maquinaria originales que dan vida concreta al relato.
Visitar el museo significa también comprender cómo, a través de un objeto como el sombrero, es posible leer la historia de las tradiciones y los cambios sociales que marcaron la época pionera de la manufactura del fieltro.
Es un lugar intimo y discreto, lleno de encanto, donde cada objeto parece custodiar la memoria de un tiempo pasado hecho de gestos precisos y orgullo artesanal