Imagina subir a través de un sendero que mira el azul del Lago de Como. Aquí se encuentra el Sacro Monte de Ossuccio, un lugar donde naturaleza y arte caminan juntos. Cada paso es un descubrimiento; capillas antiguas que cuentan historias, panoramas que se divisan de repente, silencios que invitan a detenerse.
El recorrido, que asciende entre olivos y castaños, está marcado por catorce capillas construidas entre los siglos XVII y XVIII. Dentro de cada una viven estatuas y frescos que narran episodios de la vida de la Virgen; parecen casi un gran libro ilustrado hecho de piedra y colores, que los peregrinos podían “leer” mientras caminaban. Para los niños, cada capilla es como una pequeña escena teatral; personajes de tamaño natural, ropas antiguas, gestos y miradas que hablan por sí solos. Entre una etapa y otra, basta con darse la vuelta para descubrir el lago, las montañas y los pueblos que salpican las orillas.
La subida conduce al Santuario della Madonna del Soccorso (Virgen del Socorro), blanco y luminoso, que parece vigilar desde lo alto el lago y los valles. Aquí el paseo se convierte en una experiencia compartida; un viaje a la historia y al arte, un encuentro con la naturaleza, un juego de curiosidad que hace que el camino sea apto para todos, grandes y pequeños.
Averigüe más...