"No posees ni oro ni plata"
En esta capilla, construida a partir de 1609, se representa un acontecimiento crucial en la vida de Francisco. En el interior de la iglesia de la Porciúncula, el joven Francisco escucha una lectura del Evangelio que le marcará enormemente: "no tenéis oro, plata o cobre en el cinturón, ni bolso de viaje, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón". Francisco decide hacer de estas palabras no solo una fuente de inspiración, sino también un modelo "de vivir y de vestir", como escribió el teólogo franciscano Bonaventura da Bagnoregio en 1263. A partir de este momento, Francisco vestirá solo la túnica y el hábito, abandonando cualquier riqueza material.